AL POETA EN CIERNES
¿Quién pudo adentrarse
en la penumbra fértil
de los poetas incipientes?
¿Quién pudo asomarse
-vértigo y atracción-
-necesidad y miedo-
al precipicio oscuro
en cuyo fondo
se adivina
el rumor del agua que mana y fluye?
...
Dime, nuevo poeta, amigo :
¿dónde está la boca de entrada de ese túnel
para ahondar en la noche?
Una vez dentro,
busquemos juntos la salida
hacia donde apunte la luz
de nuestros inermes corazones.
TRASPASADA
Fue ella, la pequeña,
la enroscada olilla juguetona
e inconsciente.
Llegó la última y se abatió
sobre su presa.
Así le abrió los ojos
a la rígida Nefer.
Nefertiti, la reina,
diosa inalcanzable en su belleza
fue traspasada:
la luz la atravesó por fin.
Ciega la piedra,
inerme en su caída,
quedó a merced del ansioso paseante,
rastreador matutino,
escultor en ciernes.
ATREVIMIENTOS
¿Y te atreviste?
¿Cómo te acercaste al jardín cerrado?
Sin puerta, sin paso ni agujero:
sólo necesidad y audacia.
¿Creiste que con sólo mirar
ya estabas dentro?
Te llegaron los ecos.
Te engañaste:
los confundiste
con llamadas y horizontes.
La voz que te llegó,
la que creiste escuchar tan claramente
jamás fue pronunciada:
tú mismo la lanzaste.
domingo, 3 de junio de 2012
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