DESDE LAS TINIEBLAS
Ahora, precisamente ahora
Desde el fondo de la oscuridad y la frustración más profundas
Desde la esterilidad espantosa del vientre seco
Desde el desierto sin fin… donde viven los escorpiones
Ahora, precisamente ahora
Amanece el Sol renaciente,
Que se venía reduciendo -¿apagando?- en su fulgor…
Desde hoy, ahora, precisamente ahora,
Lentamente, como si cada día fuera igual al de ayer,
Renace, crece, ilumina más y más.
Y nace para los ciegos, cegatos o cortos de vista
Para los sordos y los mudos, silenciados de por vida
Para los leprosos o los definitivamente marginados
Para los paralíticos que necesitan camilleros capaces de abrir los tejados,
Para los zarandeados por la tempestad, muertos de miedo.
Para los cansados y los tristes, los intocables del mundo.
Para los ladronzuelos y putillas, que irán por delante de reyes y cardenales.
Para las pobres gentes, hambrientas y sedientas, que van de acá para allá
¡NO TEMÁIS! ¡Levantad vuestras cabezas!:
¡La Luz, la Fuerza, el Amor y la Justicia
están emergiendo en ese Sol, pobre Niño que nace y renace
de una vez y para siempre!
Ahora, precisamente ahora
está poniendo su tienda en nuestro campamento de indignados.
Y ahí, precisamente ahí
Y ahora, precisamente ahora,
Sin esperar al calendario
Empieza a brillar su Estrella.
martes, 3 de enero de 2012
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