Hace cinco meses que nos dejó Paco Barco y sigue entre nosotros. Quiero hacer mío su
CREDO DEL CAMINANTE
Creo en la persona, porque es la única forma de sentirme humano.
Creo en esta persona, porque así puedo soportarme a mí mismo.
Creo en la mujer y el hombre, el viejo y el niño, el blanco y el negro,
en los del Norte, Sur, Este y Oeste.
Creo en los guapos y los feos, los idiotas y los inteligentes, los sanos y los enfermos, los buenos, los menos buenos y los malos, porque me reconozco en ellos y soy, a la vez, su posible espejo.
Creo que aún es posible la esperanza, aunque ésta sea frágil y resulte difícil ser optimista,
una esperanza comprometida con nuestra tierra, con los seres vivos.
Creo en la libertad: es la forma de reconocer al otro.
Creo en el perdón, porque no es olvido, sino restituir la dignidad.
Creo que compartir es mejor que competir, y que la sobriedad es alternativa al consumismo.
Creo en la paz, que es obra de la justicia, y no de la legalidad.
Creo en la justicia, porque no existe sin la solidaridad.
Creo en la solidaridad, porque sólo es obra del amor.
Creo en el amor: es la razón de mi existencia.
Creo en Dios, que es Amor, y no me impide sino que me alienta a creer de esta manera.
Creo, también, que puedo dejar de creer.
Paco Barco Solleiro. Otoño de 1993
domingo, 16 de enero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario